¿Estás pensando en vender tu casa, pero todavía te queda hipoteca por pagar? Si este es tu caso, no te preocupes. Vender una casa con hipoteca es posible y existen muchas alternativas para hacerlo. Así que, sea por el motivo que sea, si quieres vender tu casa, que la hipoteca no te eche atrás.

Vende casa sin pagar comisiones

La importancia del precio de venta al vender una casa con hipoteca

Antes de vender una casa con hipoteca es importante poner el foco en el precio de venta. Si el precio de venta es inferior a lo que debes de hipoteca, la cosa se complica un poco. Por lo general, si llevas varios años pagando hipoteca podrás vender casa por un precio más alto que el préstamo pendiente. Sin embargo, en ciertos casos no hay otra que vender por un precio más bajo que tu deuda. Si esto es así, en nuestro blog recomendado tienes la solución.

Si eres de los primeros, estas son las opciones que tienes para vender una casa con hipoteca:

Opción 1: Vender una casa con hipoteca cancelando el préstamo

Es la opción elegida por la gran mayoría, porque es también la más sencilla. Una operación tan sencilla como cancelar tu hipoteca en el momento en el que se efectúa la venta. Es decir que pagas lo que debes de hipoteca con lo que sacas de la venta. Si lo has vendido por más dinero que tu hipoteca, los beneficios te pertenecen sólo a ti. Y el comprador tendrá que buscar la mejor hipoteca si le conviene.

Eso sí, debes contar con los impuestos y las cláusulas del contrato hipotecario. Una cláusula muy famosa es la comisión de cancelación. En dicho caso, si cancelas la hipoteca antes de tiempo el banco se puede quedar con un % del valor amortizado. En cuanto a los impuestos, al cancelar la hipoteca tendrías que pagar el impuesto de Actos Jurídicos Documentados IAJD. Fíjate bien en todo antes, porque si te toca pagar mucho quizás te interesen más las siguientes opciones

Vender una casa con hipoteca

Opción 2: Subrogación

La subrogación es también una operación bastante sencilla para vender una casa con hipoteca. Consiste simplemente en cambiar de nombre el préstamo hipotecario. De este modo, la hipoteca sigue existiendo y no tendrás que pagar ningún gasto de cancelación ni el IAJD. Sin embargo, realizar o no una amortización no depende sólo de ti. El banco puede denegarla, si el perfil del comprador no encaja en su política de riesgos.

La subrogación es una opción perfecta cuando el comprador tiene un buen perfil, pero no quiere descapitalizarse en exceso. Principalmente por dos motivos: El primero es que el banco no pondrá trabas a la operación. El segundo es que podrá pagar sin problemas lo que falte por pagar, en caso que el precio de venta sea más alto que la deuda. Un auténtico win win.

Opción 3: La hipoteca puente

Vale, quizás no podamos ni cancelar ni subrogar. ¿Entonces qué hacemos? Existe una tercera vía para vender una casa con hipoteca. La alternativa se conoce como la hipoteca puente. Es una operación financiera que piensa, sobre todo, en aquellos clientes que quieren comprar vivienda, pero que todavía no han vendido su casa.

El banco ofrece al cliente pagar las dos hipotecas a la vez con una cuota reducida. Esto dura hasta que no se vende la casa o hasta que pasen 3 o 5 años como máximo. Una vez vendida, se consolida una nueva hipoteca por el valor pendiente del nuevo inmueble.

 

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