Muchos bancos intentan atraer nuevos clientes planteando una mejora de las condiciones de las hipotecas que puedan tener. Para ello, hay varias maneras de plantear el traslado de una hipoteca de una entidad financiera a otra. Una puede ser la subrogación, o directamente pasar a refinanciar e irse a un nuevo crédito. Aunque una operación pueda parecer más atractiva de primeras, podremos ver cuándo la otra situación podría ser mejor para mejorar mi hipoteca.
La subrogación de hipoteca, ¿cómo funciona?
Para empezar conociendo un poco cómo funcionan estos cambios, hay que ver en qué consiste la subrogación de acreedor. Esta se basa en llevar una hipoteca de una entidad a otra sin cancelar el crédito hipotecario.
Es un método muy común para mejorar la hipoteca, para poder negociar nuevos tipos de interés, el tipo de hipoteca que tienes, ampliar el plazo de amortización o para reducir comisiones. En las anteriores subidas del euríbor, por ejemplo, la subrogación de hipotecas se convirtió en una opción para poder pasar a hipoteca fija.
Esta subrogación tiene un precio. Aunque hasta enero de 2025 no se cobraba comisión por subrogación, esta vuelve a estar vigente, por lo que, en el momento en que quieras subrogar tu hipoteca, te cobrarán la tasación (un precio aproximado de unos 300 – 400€) y, además, una comisión entre el 0% y el 2%.
Todos estos gastos se suelen amortizar con el ahorro que conlleva hacer la subrogación de hipoteca. Los gastos del proceso (notariales, de gestión o registrales) los paga el banco en que se hace el préstamo.
Y refinanciar para mejorar mi hipoteca, ¿es una opción?
La refinanciación es otra operación posible de hacer. Aquí, en vez de pasar el préstamo actual a otra entidad, hablamos directamente de cancelarlo e ir directamente a contratar una hipoteca desde cero en otro banco.
¿Qué beneficio tiene? En este caso el beneficio es que puedes permitirte más cambios en las condiciones que en el caso de la subrogación. Puedes bajar los intereses, ampliar el plazo o pedir un préstamo de mayor cantidad, cambiar un cotitular en la hipoteca, etc.
Aunque te ofrezca un mayor abanico de opciones, esta elección puede acarrear más gastos. Cómo se liquida una hipoteca para empezar una nueva, se debe pagar la tasación a la vez que una comisión de apertura (aunque no todos los bancos la suelen cobrar). Además, se pueden añadir los gastos para cancelar registralmente la hipoteca liquidada, a un precio medio de 1.000€, y una comisión por amortización anticipada, que puede ser entre el 0% y el 2%. Cabe destacar que la nueva hipoteca con mejores condiciones puede compensar los gastos con el ahorro.
Ponerlo todo en común para mejorar mi hipoteca
En un caso básico de mejoras de condiciones, puede ser que subrogar la hipoteca sea la mejor opción, pero en casos más concretos o complejos, la idea de refinanciar puede estar sobre la mesa de muchos hogares.
A veces, los bancos pueden hacer de una opción más suculenta que otra, igual un banco te ofrece subrogar a menor precio, pero otro te deja un interés tan bajo que hasta vale la pena desprenderse del préstamo anterior.
No te quites de la cabeza el mejorar tu hipoteca
No está de más sentarse y comparar varias opciones, porque puede abrir puertas y conseguir las condiciones más adecuadas para el caso en el que te encuentres.
Si todas estas ideas te marean, no hay problema, nosotros ponemos a tu disposición a nuestro equipo de brókeres hipotecarios, que te acompañarán y podrán conocer mejor tu caso para buscar el mejor cambio de condiciones posible para tu situación.