Llega el lunes, y el despertador te recuerda que otra semana acaba de comenzar. Como un ser inerte te duchas, desayunas algo, eso sí, rápido porque tu tiempo es oro y sales a la calle, con suerte de que no se te haya olvidado nada. Y ahí está, primer choque con la realidad. La saturación de gente en el transporte público te lleva a la locura. Gente con un mismo punto de llegada: el trabajo. Acabas tu jornada y una vez más debes enfrentarte a la temida sociedad que pulula como zombies por las calles de la metrópoli. Una escena normal en cualquier día a día de una gran ciudad. A mucha gente esta situación no les desagrada del todo, y llegan incluso a amoldarse a esta manera de vivir. Pero otros piden a gritos un poquito de tranquilidad, una pizca de aire fresco, vivir en el campo.

Cada vez son más las personas que se sienten estresadas con el ritmo de vida de las grandes ciudades. Por su cabeza pasan diferentes alternativas para combatirlo, siendo una de ellas la opción de vivir en el campo. Una elección cada vez más acertada para muchas familias y parejas, hasta para gente soltera. Y es que no es lo mismo despertarte y ver al vecino, que recién se ha levantado como tú, estirarse de todas las maneras posibles, que despertarte y ver por la ventana esos colores apaisajados que te recuerdan a que sabe la tranquilidad.

Son muchas las razones que te pueden llevar a uno u otro estilo de vida. Hoy con estas líneas queremos reflexionar sobre el hecho de vivir en el campo, y hacer hincapié tanto en las ventajas como desventajas que tiene este estilo de vida.

Ventajas de vivir en el campo

Las ciudades están plagadas de vehículos que vienen y van a lo largo del día. La sociedad utiliza este medio de transporte para ir de un lado a otro sin ser conscientes de que en realidad se están perjudicando. Y es que esta realidad diaria trae consigo unos niveles muy altos de polución, niveles tan altos de contaminación que se vuelven nocivos para nuestra salud. Viviendo en el campo te evitas estar expuesto continuamente a estas moléculas peligrosas que te dañan la salud. A cambio de eso tenemos ese aire puro que entra a tus pulmones que da gusto. Aunque parezca mentira, esta es una de las razones por las que mucha gente ha decidido vivir en el campo.

En el campo desconectas totalmente de todo tu entorno, y por una vez eres un poco egoísta y piensas más en ti que en los de tu alrededor. Vivir en el campo te permite poder conocerte a ti mismo y ser consciente de las cosas que te importan de verdad en la vida. Digamos que sería como un retiro espiritual constante donde reflexionar sobre algunos aspectos y valorar mucho más tu vida.

vivir en el campo

Pero eso no es todo. Vivir en el campo te aleja de esa contaminación acústica que tanto detestas. Este lugar te ofrece una tranquilidad tan real que casi la puedes tocar con tus manos. Esta calma te ayuda a reducir el estrés y a su vez evitar las enfermedades que provoca este estado.

Todos sabemos que el valor de las cosas en una gran ciudad es mucho más elevado. Por ejemplo, el precio de la vivienda se multiplica por 2 o por 3 en comparación con otros pueblos más pequeños. Vivir en el campo te permitiría vivir con menos dinero del que necesitas en la metrópoli. Quién sabe, quizás hasta ahorres algo de dinero.

En los tiempos que corren, cada vez das la importancia que se merece a la seguridad, la tuya y la de los tuyos. En tu alrededor alguna vez has escuchado alguna historia sobre actos delictivos o crímenes que pasan en diferentes lugares del mundo que te dejan boquiabierto. La seguridad de las ciudades va mejorando día a día, pero una cosa es cierta, vivir en el campo es más seguro.

Desventajas de vivir en el campo

Hasta aquí los beneficios que tiene vivir en el campo. Pero, como todo, siempre hay un pero. Este estilo de vida, aunque a simple vista parezca que te solucione del todo tus problemas, tiene sus pegas.

En las ciudades vive más gente y la opción de la socialización siempre está presente. La opción de hacer amigos y conectar con la gente es más probable. En el campo pueden pasar horas sin que ni un alma haya cruzado esas silenciosas calles. Por lo que, si eres un ser sociable, en el campo te llegaras a tirar de los pelos.

Las ciudades son la sede para todos los servicios públicos que se ponen al uso del ciudadano. Por lo que, si tienes que hacer cualquier gestión o tramite administrativo recuerda que tienes que coger tu coche y dirigirte directamente al centro de la ciudad.

Si eres un amante de los eventos culturales o artísticos, lamentamos decirte que el campo no es el lugar. Todo lo relacionado con el arte y la cultura se concentra fundamentalmente en las ciudades. En el campo tendrás que buscarte otras alternativas para disfrutar de tus momentos libres como el senderismo o deportes al aire libre (que tampoco está nada mal).

vivir en el campo

Finalmente, el trabajo en el campo en gran parte es más duro que el trabajo en la capital. Además, el trabajo que se consigue en el campo no te da tantas oportunidades de crecer y de promocionar como la capital. Esto influye en gran parte en las expectativas laborales que te hayas marcado personalmente, depende de ti.

Sabemos que es una selección complicada ya que tienes que aceptar los beneficios y las desventajas de cada uno de los estilos de vida. Nosotros te aconsejamos poner sobre una balanza los pros y los contras de vivir en el campo y según el resultado escojas la opción correcta. ¡Estamos seguros de que elijas lo que elijas, vivirás en completa armonía!

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