El verano está en las últimas. El sol dará paso a las lluvias y las lluvias a la nieve, la brisa vespertina al viento, y el calor estival al frío invernal. Pero antes de que esto pase, todavía estamos a tiempo de disfrutar de lo poco que queda de él. Lo sabemos, volver al trabajo tras pasar todo agosto en la playa puede ser muy duro, y un fin de semana más de playa no va a solucionar nada. Por eso es momento para hacer algo distinto, y aprovechar el suave clima de principios de septiembre para escaparse a un hotel rural y disfrutar de la natura.     

Paz y tranquilidad en el hotel rural

Atascos, prisas, órdenes, estrés… Vivir en la ciudad no es fácil y adaptarse a su ritmo menos. Una escapada a un hotel rural os ayudará a relajar los ánimos y a renovar las energías para volver de nuevo con más fuerzas. 

Hacer de todo sin hacer nada. Este debería de ser el lema a seguir. Aprovechar el tiempo para leer, descansar, estar en contacto con la natura, disfrutar con los tuyos, comer bien y pasar momentos inolvidables. Parece fácil ¿verdad?

¿Está hecho para mí?

Desde los más comodones a los más independientes. Hay hoteles rurales de todo tipo y para todos los bolsillos. De lujo, con servicio de habitaciones, desayuno, almuerzo e infinidad de servicios, o más al estilo Juan Palomo, para que vayas a la aventura. Ya nadie tiene excusas. Tanto si quieres estar a solas con la pareja, como reunirte con los amigos, o hacer una escapada en familia, hay un hotel rural perfecto para cada uno de tus planes.     

¿Qué hacer en un hotel rural?

Un Hotel Rural puede disponer de piscina, jardín, terraza y hasta un pequeño campo de fútbol. Si lo que se pretende es descansar y pasar un par de días aislado, se puede conseguir sin salir del Hotel. Para los más ociosos, cerca de un hotel rural suele haber un pueblo para visitar. Conocer sus calles y rincones, su gente y su gastronomía puede ser un plan ideal. 

Si eres de los que no se conforma con sólo salir de la ciudad, existen miles de actividades que puedes hacer para fundirte con la natura y aprovechar al 100% la escapada. Senderismo, BTT, motocross, escalada, hípica, piragüismo, rafting o parapente, y en especial, a inicios de otoño, salir en busca de setas y cocinarlas luego. En la recepción del hotel rural, suelen tener toda la información que necesitas para realizar estas actividades y con suerte encontrarás algún descuento.

Enamorados de la montaña 

Si empiezas la semana con agujetas en las piernas, si ya es miércoles y piensas en la ruta del sábado o si estás ahorrando para una mountainbike nueva, es que eres un enamorado de la montaña. Una estancia en un hotel rural, saciará por unos días tu sed de aire libre, pero no solucionará el problema. Necesitas tu base de operaciones y en Housfy la puedes encontrar. Compra una casa de montaña al mejor precio y disfruta como nunca de las colinas, sus caminos, su fauna y sus secretos.   

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