Las paredes son la primera impresión que recibimos de un hogar. Pintar una pared no es una tarea compleja, pero se debe hacer cuidadosamente para obtener un buen resultado que aporte sensación de confort y bienestar a nuestra casa.

Antes de empezar, debemos revisar la pared para detectar posibles grietas u orificios. Una vez eliminadas, podemos proceder a pintar.

Pasos para pintar una pared

El primer paso es despejar bien la zona de trabajo, apartando los muebles o cubriéndolos con plásticos o telas antiguas.  Seguidamente, pondremos una cinta protectora alrededor de cercos de puertas, ventanas, interruptores y enchufes.

A continuación, removeremos bien la pintura para homogeneizar los pigmentos. Mojaremos la brocha de recortar (circular y con las cerdas formando una punta) en la pintura, la escurriremos bien y perfilaremos las puertas, ventanas interruptores y enchufes. Con esa misma brocha perfilamos también el encuentro de la pared con el techo y con el suelo, así como todas las esquinas. El rodillo no llega bien a esos lugares. Necesitaremos una escalera de peldaño ancho para las zonas de la pared y dejaremos una mano libre siempre para agarrarnos a la escalera mientras pintamos. Para pintar el resto de la pared, usaremos un rodillo, cuya anchura determinará abarcar más o menos superficie. Eso sí, cuanto más ancho sea el rodillo, más pintura salpica.

Si el fabricante lo indica, diluimos un 10% del volumen del envase de la pintura con agua y lo removemos bien. Mojaremos el rodillo en el envase y escurriremos, haciendo varias pasadas sobre la bandeja de pintor o en la rejilla que se incluye en el envase.

Aplicamos el rodillo a la pared. Empezamos por la zona alta y vamos bajando. Comenzando con pasadas verticales y luego cruzadas en diagonal para que la pintura se extienda bien por toda la superficie.

Cómo influye el color en el espacio de una estancia

El color con el que pintamos una habitación puede influir mucho a la hora de modificar un espacio. Si una habitación es demasiado pequeña, con toda la gama de blanco, amarillo y los tonos beiges podemos lograr que parezca más grande. Sin embargo, si una habitación es demasiado grande, pintándola de oscuro nos dará la sensación de que esa pared se aproxima y reducirá visualmente el espacio.

Si nuestro problema es la falta de luz, lo solucionaremos con colores luminosos. El exceso de luminosidad disminuye con colores que absorben la luz, aunque no demasiado oscuros.

Pintando el techo de un color más claro que las paredes, la sensación será que es más alto. Por el contrario, si lo pintamos de un color más oscuro, más bajo.

Estos son algunos consejos para decorar con colores adecuados las paredes de tu casa. Así que, si antes de leer este blog le dabas vueltas a la idea de llenar de color tu vivienda, coge la brocha y ¡a pintar! 👩‍🎨

 

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