Si crees que ha llegado el momento de darle un cambio de look a tu casa, este artículo te puede ser de gran utilidad. A veces la palabra reforma no es tan traumática, y va ligada a pequeñas tareas sencillas que aportarán a tu hogar un toque de aire fresco. Una simple renovación de pintura en las paredes de tu casa hará que parezca que la vivienda ha revitalizado.  ¿No nos crees? Te animamos a que pintes tu hogar tu mismo como un profesional con estos consejos que te vamos a dar a continuación. ¡Vamos allá!

Pintar una casa entera es una tarea que requiere mucho trabajo, pero con paciencia y con tiempo no es nada que no se pueda lograr. No es necesario pintar toda la casa en un día, sino que se puede distribuir la tarea pintando cada día una habitación, por ejemplo. De esta manera llevaremos más tranquilos esta reforma y el resultado final será mejor.

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Consejos para pintar tu casa como un profesional

¿La casa entera o unas estancias?

Antes de comenzar a pintar la vivienda tenemos que tener claros los espacios que vamos a renovar. Una vez elegidas las estancias tenemos que empezar a pensar el que estancia será la primera y cual la última. Para mejorar la efectividad de la tarea se recomienda empezar por aquella habitación que este más despejada. Así podremos mover el mobiliario y las cosas de las otras habitaciones a esta cuando les toque su turno.

¿Qué pintura utilizar?

Ya hemos decidido que vamos a pintar la casa y que estancias pintaremos. Ahora viene una de las decisiones más difíciles: ¿qué pintura vamos a utilizar? En esta selección no solo esta el tema del color, sino que hay que tomar otras muchas decisiones como el tipo o calidad de la pintura.

El color de la pintura va unido a la superficie que se quiere pintar. Si se trata de una estancia pequeña es recomendable usar tonos claros. En cambio, si la habitación es amplia podremos usar tonos más oscuros y con más fuerza.

Tambien tendrás que tener en cuenta dos aspectos que son de vital importancia para un buen resultado: la cobertura y la lavabilidad. La cobertura hace referencia a la capacidad de este material para cubrir la pared en cada capa. Es decir, cuanta más cobertura tenga una pintura más cubrirá el fondo con la necesidad de menos capas. Por otro lado, la lavabilidad nos informa de si la pintura se puede lavar. Cuando una pintura cuenta con una lavabilidad alta será más sencillo limpiarla y eliminar de ella manchas y rozadura con un simple trapo y agua sin quitar la pintura. Por lo que, una pintura con una alta lavabilidad siempre es aconsejable, porque ya se sabe…¡más vale prevenir que curar!

¿Ahora?…A preparar las paredes

Y llego el momento de despejar la habitación y sacar las cosas que nos estorban. Podemos sacar los muebles de la habitación o posicionarlos en el medio de la estancia sin que estorben. ¡Tú decides!

Comenzamos tapando el suelo, los marcos de las puertas y ventanas, y los muebles que han quedado en la habitación y seguimos cubriendo los rodapiés, los interruptores y los enchufes.

Una tarea un tanto aburrida, pero de mucha utilidad ya que hacerlo con cariño te ahorrará horas de limpieza. Así que, ¿paciencia, música y a ello!

Una vez empapelado todo, tenemos que lijar las superficies para dejar una pared lisa. Tambien tendremos que cubrir esas grietas y agujeros que salieron en su día. Solamente de esta manera tendremos una pared lisa y uniforme. Limpiamos todo y aplicamos una capa de imprimación selladora. Este paso nos ayudará a ahorrar pintura, ya que permitirá a la pared absorber menos pintura y cubrir más. Ahora solo tendremos que esperar a que se seque y ya estará todo preparado para comenzar a pintar.

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¿Cuánta pintura necesito?

Una pregunta bastante común cuando se trata de pintar superficies. Para dar con la medida exacta tendremos que medir el suelo de la estancia y calcular cuantos metros cuadrados tiene la pared. Como dato, una superficie de 10 metros cuadrados la podemos pintar con un litro de pintura. Aunque este dato es muy variable ya que la cantidad depende de las características de la pared como por ejemplo si es lisa, si tiene gotelé o si tiene una imprimación aplicada o no. Lo que hará que necesitemos más cantidad o menos de pintura.

Si los cálculos nunca se te han dado bien, ¡no te preocupes! En este caso puedes guiarte por las especificaciones del fabricante. Como todas las pinturas no son iguales, cada fabricante tiene unas indicaciones diferentes y no está demás echarles un vistazo para guiarte mejor.

Es la hora del rodillo

¡Manos a la obra! El turno del rodillo ya ha llegado, y estás preparado para comenzar a pintar. Si tus paredes son lisas deberás usar rodillos con pelo corto, en cambio si tu pared es de gotelé tendrás que usar rodillos con pelo largo.

Empieza pintando el techo y pinta en dirección a la luz para evitar que salgan sombras. Después del techo llega el turno de las paredes. La segunda capa siempre tendrás que ir en la misma dirección que la capa anterior, así evitamos posibles marcas o reflejos. Nunca cojas demasiada pintura con el rodillo y antes de comenzar con la segunda capa espera el tiempo necesario para que se seque adecuadamente.

Y listo, ya tienes tu casa pintada como lo haría un profesional. Ahora es el momento de descansar y sentarse mirando con satisfacción todo el trabajo realizado.

Somos conscientes de que algunas personas prefieren contratar un servicio y dejar esta reforma en manos de un profesional. Es por ello por lo que en Housfy ofrecemos este tipo de servicios para que esta tarea no te lleve tiempo y puedas disfrutar de tu tiempo libre.

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