Cuando hablamos de hipotecas y un proceso de compraventa, no acostumbramos a oír el término «hipotecante no deudor». Pues bien, es muy importante saber qué es, sobre todo si estás pensando en convertirte en avalista de una propiedad a la hora de solicitar una hipoteca.

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El riesgo de ser avalista

Ser avalista es una decisión muy importante y tienes que pensártelo muy detenidamente e intentar evaluar de forma objetiva a quién le harías ese favor. Ser avalista supone un gran riesgo y ningún beneficio, por eso lo más habitual es encontrarse con padres que avalan a sus hijos. Avalar la compra de una vivienda es una decisión a muy largo plazo y en todos esos años de pagar la hipoteca pueden pasar muchas cosas.

  • Eres avalista para toda la hipoteca, es decir, que en caso de que el propietario no pueda pagar el banco ejecutaría el aval y eso significa que puedes llegar a perder tu propiedad. Además, en caso de que quieras solicitar un préstamo sería más complicado porque aparecerías como avalista y, por lo tanto, menos solvente.
  • Si el propietario o hipotecado fallece, como avalista tendrías la obligación de cubrir la hipoteca si los herederos no cumplen con los pagos.
  • Es hereditario, es decir, que si el avalista fallece, ésta responsabilidad se convertiría en la de tus herederos.

Hipotecante no deudor: ¿Qué es?

Un hipotecante no deudor es una forma más «segura» de realizar una aval, riesgo siempre habrá pero optando por esto lo minimizas.

Básicamente, un hipotecante no deudor opta por poner como segunda garantía su inmueble para el préstamo hipotecario de un tercero. La diferencia con el aval es que solo pone en garantía una cantidad determinada que garantizaría en caso de que el hipotecado no pagase.

Es mejor que ser avalista porque mientras que el hipotecante puede perder hasta cierta cantidad, estipulada previamente, el avalista puede perderlo todo y es hereditario.

hipotecante no deudor

Hipotecante no deudor vs avalista

Ventajas del hipotecante no deudor:

  • Puede limitar su garantía a una cantidad.
  • Su responsabilidad se limita al porcentaje de la hipoteca de su inmueble.
  • Solo corre riesgo su hipoteca, no todo su patrimonio.

Desventajas del hipotecante no deudor:

  • Hay que hipotecar la vivienda que pongas de garantía.
  • Hay que tasar tu inmueble e inscribirlo en el Registro de la Propiedad, lo que supone un coste adicional.
  • Hay que poner un seguro en la propiedad hipotecada y el beneficiario de la poliza sería el banco.
  • Si quieres pedir un préstamo sobre tu hipoteca o vender tu vivienda estarás limitado por tu posición como hipotecante no deudor.

Desventajas del avalista:

  • Todos sus bienes y patrimonio está en riesgo.
  • Si el hipotecado no paga, el banco puede reclamarte antes a ti como avalista que al propietario.
  • Es hereditaria, si falleces la responsabilidad recaería sobre tus herederos.

En conclusión, ambas opciones cuentan con riesgos elevados y es una decisión importante. La gran diferencia es que el avalista el riesgo es mucho mayor y las ventajas inexistentes, mientras que como hipotecante no deudor estás más protegido.

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