A lo largo de la vida, todos hemos necesitado dinero que no teníamos. Ya fuese para financiar el coche, la casa, estudios, pedir dinero es algo que nos caracteriza, porque siempre aspiramos a más y queremos más de lo que tenemos. Cuando se trata de un inmueble, lo que necesitamos es un préstamo hipotecario, es decir, que una entidad prestadora, como puede ser un banco, por ejemplo, nos preste dinero para pagar la propiedad que queremos adquirir. Existen varias maneras de hacerlo, algunas mejores que otras, y siempre debemos buscar aquella que más nos beneficie. A continuación, os mostramos los diferentes tipos de préstamos hipotecarios existentes, con sus pros y sus contras:

Préstamos hipotecarios según tipo de interés

  • Variable: El interés varía en alguno de los tramos del préstamo hipotecario. Es el tipo más común en España y suele variar entre los 6 primeros meses y el primer año.
  • Fijo: El tipo de interés no varia nunca durante el periodo de devolución del préstamo hipotecario.
  • Mixto: Este préstamo hipotecario es fijo durante el periodo inicial superior a un año y después pasa a ser variable.

Préstamos hipotecarios según el tipo de cuota

  • Cuota fija: Este préstamo hipotecario es el más usado en el sistema actual. Las cuotas están compuestas por una parte de intereses y otra de capital solicitado. Los primeros años se amortiza bien y con los años todavía mejor. Los tipos de interés de este préstamo hipotecario se comparan normalmente con el Euribor.
  • Cuota final: Este tipo de préstamo hipotecario tiene las cuotas más reducidas porque se guarda un porcentaje del capital solicitado para pagarlo en la última cuota. Este porcentaje oscila el 30%. Será importante ahorrar para poder pagar el 30% de capital solicitado en un inicio.
  • Cuotas blindadas: Este préstamo hipotecario mantiene siempre la misma cuota, independientemente del interés. Se pueden aumentar o reducir los plazos, pero el tipo de cuota nunca cambiará
  • Cuota creciente: Este préstamo hipotecario va incrementando su cuota año tras año en un 1% o 2%. Las primeras cuotas son bajas, por la cantidad va creciendo haciéndose notar cada vez más en el consumidor.
  • Solo intereses: este préstamo hipotecario no es habitual. En los plazos de pago solo se abonan los intereses y así, cuando termine el plazo, se devuelve todo el préstamo o bien se vende el inmueble para devolver la deuda.

Así pues, vemos que hay varios tipos de préstamos hipotecarios que vienen determinados por varios factores, factores que muchas veces no podremos controlar. Por esa razón es importante siempre confiar en expertos a la hora de escoger un préstamo hipotecario y así tener las mejores condiciones del mercado.

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