Al contratar una hipoteca, queramos o no, nos estamos vinculando con una entidad bancaria por un periodo de hasta 30 o incluso 40 años. Cuando firmamos, lo hacemos pensando que la hipoteca en cuestión es nuestra mejor opción. Pero, ¿qué pasa si al cabo de un tiempo deja de serlo? Quizás, el tipo de interés medio de un préstamo hipotecario haya bajado o puede que nuestra situación financiera haya cambiado. En tales casos, ¿Es posible cambiar mi hipoteca de banco o mejorar las condiciones del préstamo inicial?

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Cómo mejorar las condiciones

Para mejorar las condiciones de nuestra hipoteca original existen dos alternativas: La primera y algo más sencilla es la Novación. Se trata de negociar unas mejores condiciones con la entidad financiera con la que firmamos la hipoteca. Sin embargo, el banco no está obligado a mejorarlas si no quiere. Es aquí donde entra en juego la subrogación de la hipoteca.

Esta segunda opción, consiste básicamente en cambiar mi hipoteca de banco tratando de mejorar las condiciones iniciales del préstamo actual. Es por ello, que recibe el nombre de subrogación de acreedor, ya que se trata de cambiar la entidad acreedora del préstamo hipotecario.

Cambiar mi hipoteca de banco: Pasos a seguir

Para realizar un cambio de entidad es indispensable seguir los siguientes pasos:

  • Búsqueda: Parece algo lógico, pero sin realizar una análisis previo del mercado financiero es algo indispensable. Antes de saltar al ring, infórmate de cuáles son las condiciones que se ofrecen actualmente y qué piden las entidades financieras.
  • Comparación: Una vez conozcas la realidad del mercado, deberás pasar de la teoría a la práctica. Salta de banco en banco en búsqueda de buenas ofertas y negocia con las entidades para mejorar aún más las condiciones de los préstamos hipotecarios.
  • Oferta vinculante: Tras negociar con las entidades bancarias deberás disponer de una oferta en firme y presentarla a tu banco. Este, tendrá 15 días para presentar una contraoferta que iguale o mejore las condiciones de la nueva propuesta.
  • Decisión final: Una vez recibida la contraoferta o pasados los 15 días, sólo será necesario analizar los pros y los contras de cambiar de banco y tomar la decisión final. Anteriormente, si tu banco mejoraba la oferta presentada, estabas obligado a aceptar sus condiciones. Sin embargo, con la nueva ley hipotecaria, ahora, la decisión final, depende únicamente del consumidor.

¿Qué podemos mejorar con un cambio de hipoteca?

Son muchos los frentes que podemos atacar para mejorar las condiciones al cambiar mi hipoteca de banco. Estos van desde una mejora o un cambio en los tipos de interés, hasta la negociación de ciertas cláusulas contractuales. Veámoslo:

  • Tipo de interés: Con la subrogación de la hipoteca, podemos negociar un cambio de interés de tipo fijo a variable y viceversa. También es posible cambiar el índice de referencia de nuestra hipoteca variable, o conseguir unos tipos de interés más bajos que los actuales.
  • Plazo: Otra forma de mejorar las condiciones de la hipoteca es cambiando el plazo de pago. Si nuestra situación financiera ha mejorado podemos acortar el plazo y pagar menos intereses. Si ha empeorado podemos alargarlo para rebajar la cuota mensual.
  • Vinculaciones: Muchas entidades obligan a vincular muchos otros productos financieros por tal de obtener unos tipos de interés competitivos. Al cambiar mi hipoteca de banco, se puede conseguir unas condiciones iguales con muchas menos vinculaciones.
  • Comisiones y Cláusulas: Todo contrato hipotecario esconde cláusulas y comisiones que pueden hacernos perder dinero. Por ejemplo la cláusula suelo, o las comisiones de amortización y cancelación. Si nos interesa rebajar alguna de estas comisiones, la subrogación puede ser una oportunidad de oro para hacerlo.
Beneficios de mi hipoteca

Cuantos menos intereses, vinculaciones y comisiones mayores beneficios para el usuario – Less is More

¿Es rentable cambiar mi hipoteca de banco?

Antes de cambiar mi hipoteca de banco es importante preguntarse si sale o no a cuenta. Para ello debemos analizar cuánto nos cuesta subrogar y compararlo con los beneficios obtenidos.

Muchas de las hipotecas que se firman contienen cláusulas que obligan a realizar un pago en caso de subrogar. Dicho pago consiste en un porcentaje sobre el total amortizado estipulado en la comisión de subrogación. Dependiendo del porcentaje de la comisión, el coste de subrogar será mayor o menor.

Tampoco podemos olvidar que para cambiar mi hipoteca de banco, el nuevo banco me pedirá una tasación y que esta también comportará determinados costes. En cambio, de quedarnos con el antiguo banco, nos lo ahorraríamos. Pero si con todo ello, los beneficios obtenidos son superiores a los costes, significa que valdrá la pena amortizar.

Algunos beneficios de cambiar mi hipoteca de banco son subjetivos pero hay otros que se pueden calcular. Por ejemplo los intereses. Si lo que nos ahorramos en intereses es mayor que los costes de subrogar será fácil optar por firmar con la nueva entidad. De lo contrario, deberemos sospesar otras variables, como la confianza, la seguridad o la mayor libertad de operancia.

Obtener las mejores condiciones al cambiar mi hipoteca de banco

Ahora ya conoces que es lo que hay que hacer para cambiar mi hipoteca de banco. Pese a que parezca sencillo, la complejidad de las operaciones y del lenguaje financiero pueden hacerte tomar una mala decisión. Para asegurarte de que la negociación de buenos frutos es aconsejable contar con la ayuda de un equipo de asesores financieros detrás.

Tomar la decisión acertada sin conocer toda la información es complicado. Por suerte, en Housfy, contamos con el mejor equipo de asesores financieros y brokers para que te ayuden en todo momento. Gracias a su volumen de negocio y su capacidad de negociación, podrán conseguirte la hipoteca que siempre habías buscado.

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Si te preguntas cómo obtener las mejores condiciones al cambiar mi hipoteca de banco, la respuesta está en Housfy.

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