El cambio climático ya es una de nuestras principales preocupaciones. En los últimos años, hemos ido tomando conciencia medioambiental y ahora sólo falta ponerla en práctica. Para ello, podemos empezar adaptando nuestro hogar a las energías renovables. Con pequeñas reformas económicas, reduciremos el consumo energético, ahorraremos dinero y haremos del mundo, un lugar mejor para vivir. ¿Hay alguna razón para no hacerlo? ¡Empecemos!

Reforma tu casa y hazla 100% renovable

Placas solares

La energía solar fotovoltaica es la primera que nos viene en mente cuando pensamos en energías renovables. La instalación de placas empieza a ser un elemento común de muchas viviendas, y es que en un país de tanto sol, sería una tontería no aprovecharse de ello. Si contamos con placas solares en casa, dispondremos de una fuente gratuita de energía eléctrica. Y todo, gracias al proceso químico que transforma la energía solar en electricidad.

La reforma necesaria para instalar las placas solares es mínima, y su mantenimiento no es excesivamente caro. Es por esto que la energía solar es de las más famosas, ya que se amortiza la inversión con mucha facilidad.

Energía Minieólica

Continuemos con la generación de electricidad. En ciertas épocas del año, la luz del sol brilla, pero por su ausencia. Puede que la energía solar entonces no sea suficiente, aunque no hay por qué preocuparse. Existe otro tipo de energía renovable, la minieólica, que transforma la fuerza del viento en electricidad. Funcionan como los gigantes molinos de viento, pero a escala doméstica. Con una pequeña reforma podrás instalarlos en las zonas más expuestas a la intemperie y dejar que el viento haga el resto.

Si vives en una zona de poco viento, probablemente no será la mejor opción. Sin embargo, si donde vayas a comprar casa gobierna el Cierzo, el Solano, la Galerna o la Tramontana, la instalación será un éxito rotundo.

Energías Renovables: Solar térmica

Tanto la solar fotovoltaica como la solar térmica son energías renovables que utilizan la energía solar. Sin embargo, en el caso de la térmica, el sol no sirve para generar electricidad sino calor. A través de la instalación de unas placas oscuras instaladas en tejados y terrazas, se consigue captar el calor del sol y calentar agua a 40º. De este modo podemos gozar de agua caliente en casa sin necesidad de usar un calentador de gas natural. También se utiliza este tipo de energías renovables para los sistemas de calefacción del hogar.

Energías Renovables

Biomasa

Otra forma limpia de calentar el agua, o el hogar es con la utilización de una caldera de biomasa. Este tipo de energía consigue generar calor quemando los residuos agrícolas, forestales u orgánicos. En comparación con las convencionales las energías renovables son más económicas y esta no es una excepción. Las calderas de biomasa tienen un coste por energía producida mucho menor que las calderas de gasoil e incluso que las de gas natural. Y además, contaminan mucho menos. Si vas a comprar casa, quizás deberías plantearte invertir algo más ahora para gastar mucho menos en un futuro próximo.

Geotermía: La menos renovable de las energías renovables

Los mas puristas podrán decir que no es una energía renovable porque requiere del uso de electricidad. Sin embargo, si que sirven para reducir, y mucho, el consumo eléctrico. La energía geotérmica obtiene calor de las capas internas de la tierra. A través de bombas y colectores instalados bajo tierra se consigue obtener agua caliente o calefacción. También puede refrigerar en verano ya que puede actuar en sentido inverso. Desde luego, aunque sea la menos renovable de las energías renovables seguro que su instalación te ayudará a mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo. Y a eso, es a lo que veníamos, ¿no?

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