Este martes 15 de julio de 2026 el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado los datos definitivos del Índice de Precios de Consumo (IPC) del mes de junio.
En esta ocasión, la inflación repite por tercer mes consecutivo la tasa del 3,2%, lo que confirma una fase de estabilización en el dato general, aunque en niveles todavía claramente por encima del objetivo del BCE.
- Nota importante: La noticia de este mes está en la inflación subyacente (indicador que mide la variación de los precios de la cesta de la compra, excluyendo alimentos no elaborados y productos energéticos): tras el repunte de mayo, vuelve a aflojar una décima hasta el 2,9%.
Energía; la electricidad y el gas como principal motor de la presión al alza
El dato que marca la inflación general se mantiene clavado, pero la aparente calma de junio esconde un cambio de protagonistas; en otras palabras, el factor que presiona los precios al alza ha cambiado con respecto al mes pasado.
Ahora el motor de la inflación vuelve a ser la energía:
- La electricidad y el gas empujan al alza, con subidas mayores que las registradas en junio de 2025. Son el principal freno a que la inflación general siga bajando.
- Los combustibles y lubricantes para vehículos personales actúan de contrapeso, ya que bajaron sus precios frente a la subida del mismo mes del año pasado, restando presión al índice.
En definitiva, el encarecimiento de la factura energética se ha visto compensado en parte por el abaratamiento de los carburantes, dejando la tasa general en el mismo 3,2% de los dos meses anteriores.
Consejo práctico:
Que el dato general no se mueva no significa que tu bolsillo lo note igual. Este mes el peso de la subida recae sobre la energía, uno de los gastos más difíciles de esquivar. Revisa tu tarifa de luz y gas y compara condiciones; es justo la partida que está tirando del índice y donde un pequeño ajuste puede marcar diferencia en la factura.
La inflación subyacente da un respiro y vuelve a bajar
El cambio de tendencia en la inflación subyacente es la lectura más relevante del informe, porque este indicador refleja la salud estructural de los precios.
En junio ha bajado una décima hasta situarse en el 2,9%, revirtiendo el repunte que había marcado en mayo (cuyo dato definitivo se revisó al alza hasta el 3,0%).
Dicho de otro modo; la cesta de la compra, sin alimentos no elaborados ni productos energéticos, vuelve a relajarse.
- Nota importante: La subyacente se mantiene por debajo del índice general (2,9% frente a 3,2%) y, sobre todo, retoma la senda de moderación tras el susto del mes pasado. Es una buena señal, porque de estos precios más estables salen los servicios y costes recurrentes que más tardan en corregirse. La resistencia, este mes, está más en la energía que en el núcleo.
Evolución mensual y comparativa armonizada
La otra cara del informe está en el corto plazo; el ritmo de subida mensual se reactiva después de la práctica parálisis de mayo.
- En términos mensuales, el IPC general registró un incremento del 0,6% respecto a mayo, frente al leve 0,1% del mes anterior. El encarecimiento mes a mes vuelve a acelerarse, impulsado sobre todo por la energía.
- Por otro lado, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), que permite comparaciones homogéneas con el resto de la zona euro, mantuvo su tasa de variación anual en el 3,6%. Su variación mensual fue del 0,6%, y la subyacente armonizada se situó en el 3,3%.
Próximos pasos
A diferencia de meses anteriores, estas cifras ya son definitivas; el INE las ha confirmado tras procesar todos los precios recogidos durante junio, por lo que no están sujetas a revisiones posteriores.
El siguiente hito será el indicador adelantado de julio, que el INE publicará a finales de mes y dará la primera pista sobre si la energía sigue marcando el paso del verano.
- En Housfy, analizamos a la vez el IPC con el IRAV mensual para establecer el análisis de ambos índices y ofrecerte la información necesaria para tomar la mejor decisión inmobiliaria.
La lectura de fondo es alentadora; la inflación se ha quedado quieta en lo más visible (el dato general) y el núcleo estructural vuelve a moderarse, aunque la energía mantiene la presión sobre los precios del día a día.
Que la subyacente retome la senda bajista es una buena noticia; aun así, alcanzar el 2,25% que marca como objetivo el Banco Central Europeo (BCE) va a llevar tiempo y no será un camino lineal.
Preguntas frecuentes (FAQ’s)
¿Cómo influye la tendencia de la inflación subyacente en el mercado hipotecario?
El descenso sostenido de este indicador estructural da margen al Banco Central Europeo (BCE) para flexibilizar su política monetaria.
Unos tipos de interés más bajos incentivan la demanda de vivienda al abaratar los préstamos y mejorar el acceso al crédito.
Si la subyacente baja, ¿por qué la inflación general no cede del 3,2%?
Porque ambos indicadores miden cosas distintas. La subyacente excluye la energía y los alimentos no elaborados, precisamente las partidas más volátiles.
Este mes, mientras el núcleo de los precios se modera, la electricidad y el gas tiran del dato general hacia arriba, lo que mantiene la tasa total anclada en el 3,2% pese a la mejora estructural.