La domótica ha venido para quedarse. Comodidad, seguridad y ahorro energético son los pilares fundamentales de la casa inteligente. Todas y cada una de las instalaciones domóticas se centran en lograr el objetivo de uno o varios de estos tres pilares. Lejos de lo que uno pueda pensar, la domótica no es algo para unos pocos. Está al alcance de todos los públicos y si quieres empezar a disfrutar de las ventajas de esta tecnología, con una pequeña reforma puede bastar. Estas son las instalaciones más comunes.

Reforma tu hogar y adáptalo al futuro

Instalaciones domóticas en pro de la seguridad

El primer de los tres aspectos del día a día que pueden mejorar las instalaciones domóticas es la seguridad. Desde evitar incendios, escapes o cualquier otra catástrofe hasta proteger tu vivienda de robos u ocupaciones. ¿Cómo se logra?

Catástrofes

Los detectores de humo, o sensores de temperatura no son nada nuevo. Sin embargo, con sólo instalar estos aparatos no basta para considerarlo domótica. Por el contrario, si están conectados a un sistema central que realiza una acción al recibir la información de los sensores ya podemos hablar de instalaciones domóticas. En este sentido, para evitar incendios, por ejemplo, se puede hacer que se llame directamente a emergencias en caso de que algo los sensores detecten exceso de humo o calor.

Dormir tranquilo

Los nuevos sistemas de seguridad no dejan de ser otro avance más de la domótica. Los sensores de movimiento o de presencia, pueden detectar a los intrusos y avisar a la policía para dar la alarma. Al recibir la señal correspondiente la propia central también avisa al dueño, que además puede ver lo que sucede en el hogar gracias a la videovigilancia en streaming.

Instalaciones domóticas y eficiencia energética

El segundo pilar de la domótica es la mejora de la eficiencia energética. Las ventajas de tener una casa interconectada son muchas, y las instalaciones domóticas que favorecen el ahorro energético son de lo más recurrentes.

Instalaciones domóticas

Luz solar

Una de las instalaciones más conocidas en las casas domóticas son los sensores de luz. Gracias a estos sensores, se envía una señal a la central que puede dar la orden de bajar o subir a una persiana en concreto. De este modo, conseguimos mantener estable la temperatura del hogar, en verano y en invierno sin necesidad de aire o calefacción.

Luz artificial

La luz solar no es la única luz que tocan las instalaciones domóticas. En cuanto a luz artificial la centralita puede dar la orden de apagar una bombilla si no hay nadie en la habitación. También puede regular la intensidad según la luz que entre del exterior o darle al on y el off con a través de una señal acústica.

Instalaciones domóticas: Pura comodidad

Todas las anteriores aplicaciones de la domótica también van a favor de la comodidad y de la tranquilidad. Pero esto no acaba aquí.

Temperatura

Muy ligado a la eficiencia energética está la siguiente utilidad de la domótica. Gracias a los sensores de temperatura es posible hacer que se encienda el aire o la calefacción para mantener el termómetro en el punto ideal. Sin embargo, , gracias a la geolocalización, podemos ir más allá. Encenderlos minutos antes de que llegues a casa, evitando así un consumo inútil cuando no haya nadie. Me diréis que esto no es pura comodidad. ¡Benditas sean las instalaciones domóticas!

Los extras

Imagina estar fuera de tu hogar y encender el lavavajillas en tan sólo un click. Hacer una lavadora desde el trabajo o empezar a cocinar un pollo al horno mientras tomas una cerveza con tus compis de trabajo. Todo esto se puede hacer gracias a los electrodomésticos de nueva generación. Los más puristas te podrán decir que no son instalaciones domóticas, pero ¿y qué? ¿No nos facilitan la vida? Pues adelante con ello.

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