Cuando llega el buen tiempo las zonas exteriores se convierten en el espacio estrella de todos los hogares. Desayunos al fresco, comidas con amigos, reuniones familiares, cenas románticas… ¡No hay mejor plan que relajarse y disfrutar del tiempo libre en tu casa con jardín o terraza! Pero para poder disfrutar de ellos a tiempo completo es imprescindible disponer de elementos que proporcionen sombra y, sin lugar a dudas, las pérgolas de madera son una de las mejores opciones para lograrlo.


pérgolas de madera

¿Qué son las pérgolas de madera?

Las pérgolas son construcciones formadas por cuatro columnas y vigas transversales en la parte superior. En general, estas estructuras son construidas con madera, ya que se trata de un material fácilmente adaptable a nuestras necesidades, de calidad y muy resistente, factor de vital importancia teniendo en cuenta que la construcción se instalará a la intemperie.

La elección del tipo de madera deberá realizarse principalmente en función de las condiciones climáticas de la zona, como el nivel de lluvias o la potencia de los rayos solares. Algunas de las opciones de las que dispones son el pino sueco, el roble, el tilo o el cerezo. No obstante, independientemente a tu elección, si queremos evitar la putrefacción de la madera se deberá llevar a cabo un mantenimiento de manera periódica, mediante un tratamiento superficial con un producto protector.

Aunque no existen dimensiones predeterminadas para la construcción de pérgolas, para garantizar la comodidad del espacio y la posible colocación de muebles, es recomendable que la superficie cuente con un mínimo de aproximadamente 20 m². Además, te aconsejamos estudiar el trayecto del sol para evitar futuras sorpresas que resten comodidad al espacio.

Estas construcciones son perfectas si quieres conseguir establecer un lugar de máximo confort en tu jardín donde relajarte, tomarte una bebida refrescante o hasta echarte una buena siesta a cualquier hora del día. Además, las pérgolas pueden ser útiles para ocultar las zonas desordenadas o menos bonitas de tu jardín.

Por otro lado, estos elementos son un fantástico recurso para disfrutar del sol y la brisa sin la molesta sensación de sofoco que se siente bajo otros elementos, como los toldos. Su estructura permite la entrada y salida de aire, así como una increíble luminosidad.

Estas construcciones son generalmente una de las opciones más asequibles si lo comparamos, por ejemplo, con los porches. Además, el proceso de construcción es también mucho más sencillo en este caso.

Si quieres convertir la pérgola en un rincón más fresco, vivaz y campestre, puedes optar por cubrirla con enredaderas u otras flores. Con ello conseguirás integrar perfectamente la estructura en tu jardín y crear un ambiente verdaderamente mágico e íntimo, donde organizar las mejores veladas será tarea fácil. Además, durante el día podrás disfrutar de una gran frescura gracias a la generosa sombra que te proporcionará la vegetación. Sin embargo, ten en cuenta que deberás esperar un tiempo para que crezcan, de modo que te recomendamos ponerte manos a la obra cuanto antes.

pérgolas de madera

Si todavía no dispones de una pérgola de madera en tu jardín, no esperes más para crear este nuevo escenario para los soleados días de primavera y verano. Sin lugar a dudas, se convertirá en tu rincón favorito para descansar, leer o disfrutar de él en compañía. Pero te advertimos: ¡ya no querrás moverte de ahí!

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