Las plantas son uno de los mejores recursos para llenar de color, encanto y armonía nuestro hogar. Concretamente, las enredaderas pueden ser grandes aliadas en el momento de llenar de vida las paredes de un espacio, tanto exterior como interior. También son de gran utilidad si queremos ocultar una pared deteriorada o camuflar algunos desperfectos de esta. Además, se pueden utilizar para adornar otras superficies como techos, vallas, celosías, barandillas, glorietas o pérgolas.

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Las enredaderas son un recurso muy acertado y práctico si se trata de un espacio pequeño, ya que gracias a su colocación vertical ahorrarás más espacio que con otro tipo de plantas. Pero, ¿qué variedad elegir? Esta decisión irá en función de varios factores, tales como el clima, la potencia de su aroma o la superficie a cubrir.

Buganvilia o jazmín, una apuesta por la decoración

Algunas de estas plantas trepadoras únicamente crecen en zonas soleadas, mientras que otras prefieren ambientes sombríos. Si el espacio que quieres decorar dispone de una gran exposición a la luz solar, unas de tus mejores opciones serán la buganvilia o el jazmín. Además, gracias a sus flores, estas plantas tienen una fantástica función decorativa, que llenará de frescura y vitalidad el espacio en cuestión.

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Hiedra, la más común de todas las enredaderas

En cambio, te recomendamos apostar por la hiedra si la zona a decorar dispone de mucha sombra y humedad. Se trata de una de las especies de enredaderas más comunes y resistentes, ya que es de hoja perenne, por lo que mantiene el follaje durante todo el año. Existen diversas variedades que presentan tonalidades, tamaños y formas de hoja distintas. Además, la hiedra se puede cultivar también en interior, gracias a su versatilidad para adaptarse a diferentes condiciones lumínicas. Sin embargo, es recomendable situarla en una zona donde reciba la luz del sol indirectamente.

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Otra opción que se adapta a estas condiciones es el Ficus tapizante, que crece en espacios de semisombra. No obstante, en este caso requiere estar expuesta a la luz solar un par de horas cada mañana.

Parra virgen, la enredadera cubre fachadas

Por otro lado, la parra virgen es perfecta para cubrir fachadas. Sus hojas cambian de color, adoptando un llamativo tono rojizo en otoño y un verde oscuro en verano. Este factor te permitirá disfrutar de una estética diferente en función de la época del año.

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Dama de noche, belleza y sencillez van de la mano

Por último, la dama de noche es una de las especies más bonitas y vistosas. Su nombre se debe a que por la noche sus flores se abren y desprenden una agradable fragancia. Además, sus cuidados son básicos, por lo que es realmente sencillo mantenerla.

La incorporación de enredaderas será un gran acierto si buscas llenar tu vivienda de elegancia, calidez y una increíble fragancia. Anímate a vestir los espacios aburridos de tu hogar con este ornamento natural que, sin duda, conseguirá crear ese ambiente interesante, íntimo y acogedor que andas buscando.

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