Para una gran parte de la población, el sector inmobiliario es un ámbito muy complejo de entender debido a sus términos. Cuando hablamos del contrato de arras, muchas personas no saben a qué nos referimos. Sin embargo, las arras son algo tan sencillo como un anticipo en la compra de una vivienda. A continuación, os ofrecemos toda la información necesaria para que entendáis todo lo relacionado con este término.

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¿Qué es un contrato de arras?

El contrato de arras es un contrato privado donde vendedor y comprador pactan la reserva del inmueble, entregando una cantidad de dinero como señal.

En el modelo de documento se recoge toda la información sobre el acuerdo: el importe, la forma de pago, el plazo máximo para la operación etc. Es por ello por lo que se engloba dentro de lo que llamamos “precontratos”, ya que el interesado se compromete a adquirir el inmueble en el plazo estipulado en el contrato.

Teniendo en cuenta que es un acuerdo privado, el tiempo lo fijarán ambas partes. Sin embargo, el contrato se puede firmar en cualquier momento antes de realizar la compraventa. A pesar de que el contrato puede ser redactado por ambas partes, lo más correcto es que esté revisado por un abogado.

contrato de arras

¿Solo hay un tipo de contrato de arras?

No, es más, existen tres tipos de contratos en función a la penalización en caso de incumplimiento:

  1. Arras confirmatorias: Este tipo de contrato de arras son un anticipo del precio. Muestra un interés real y serio del inmueble, por lo que se espera que el resto del precio será pagado igual. A diferencia de las penitenciales, éstas no permiten a las partes desistir del contrato principal. En caso de que se produjese un incumplimiento, la parte cumplidora podrá acogerse a la ley 1.124 del Código Civil, donde no se limita la indemnización por daños y perjuicios.
  2. Arras penales: A pesar de que no existe una regulación legal, éstas cumplen una función de garantía. Este tipo de contrato se da para confirmar la ejecución de un futuro contrato. En este caso, ambas partes pactan que en caso de incumplimiento, se deberá abonar el importe estipulado como cláusula penal. No en vano, esto no limita a que también se pueda hacer la reclamación del cumplimiento del contrato.
  3. Arras penitenciales: Este tipo de contrato están reguladas en el Código Civil. A diferencia de las otras, éstas dan la posibilidad de romper el cumplimiento del contrato. Sin embargo, en caso de que quien haya recibido las arras sea el interesado en romper el contrato, éste tendrá que abonar el doble de lo recibido. En el caso contrario, el interesado solo tendría que redactar una declaración donde se muestre la voluntad de acabar con dicho contrato de arras y asumir la pérdida de lo entregado.

¿Qué penalización puedo tener si no lo cumplo?

Si el interesado finalmente no quiere comprar la vivienda una vez firmado el contrato de arras, éste se enfrenta a la pérdida del porcentaje que haya pagado, tal y como estipula la ley. Sin embargo, si el que decide romper el contrato de arras es el vendedor, éste tendrá que entregar el doble del importe aportado al comprador.

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