La sociedad es cambiante, se desarrolla continuamente y cada vez son más las personas que deciden comprar una vivienda propia. Este hecho se debe a numerosos factores como la disminución del matrimonio, la moda de los “singles” y el retrasar la edad de ser padres. Estas situaciones dan la posibilidad de ahorrar y de esta manera, poder costearse un inmueble en solitario.

Por el contrario, hay gente que prefiere vivir en pareja. Estos no dan el paso de mudarse hasta que no tienen una relación sentimental estable. Sabemos que la convivencia es una buena manera de fortalecer y unir la relación, aunque también se puede convertir en un auténtico problema.

Cada uno tenemos una situación personal diferente y pensamos de manera distinta. Por eso antes de tomar la decisión final, tienes que reflexionar y pensar que es lo que más te conviene, tanto para ti como para el bienestar de los de tu alrededor. Somos conscientes de que esta situación es complicada y conlleva algunos riesgos y miedos, es por ello por lo que te mostramos algunas claves para ayudarte a elegir la opción correcta, tu mejor opción.

Comprar una vivienda en pareja

Antes de comprar una vivienda con tu pareja, hay que ser consciente de distintas circunstancias:

-Al firmar la compraventa, deberéis tener en cuenta que el notario adjudicará el 50% del inmueble a cada propietario. Si se le advierte de lo contrario, uno de los dos pagará mayor cantidad que el otro. (Ya sea porque dispone de un mayor nivel económico o un sueldo superior, etc). Ambas partes serán responsables del total de la hipoteca, aunque uno de los miembros tenga una cuota menor de la vivienda.

-En caso de que el amor se termine y la pareja se separe, pueden pactar un precio del piso y uno de los dos abonará al otro su parte a cambio de quedarse con el inmueble. Si no se ponen de acuerdo con el precio, se recurre a una tasación o a la venta del piso. En el caso de que ninguno quiera quedárselo, lo más normal es ponerlo a la venta y con lo obtenido cancelar la hipoteca. Una vez pagada la deuda al banco, si sobra dinero se repartirá en función del porcentaje que adjudicó el notario a cada uno de los propietarios.

comprar una vivienda

Comprar una vivienda en solitario

Aunque comprar una vivienda en solitario sea más complicado, tiene muchos beneficios. Empezando porque todas las decisiones sobre la casa las decides tu, que por eso es tuya. Como la distribuyes y decoras, el consumo de luz, agua y electricidad que empleas, la compra… Tu te haces cargo de los gastos y de cómo administrarlos.

comprar una vivienda

Si alguien se une a vivir contigo, bienvenido sea, pero estará (en cierta manera) condicionado por las reglas y el funcionamiento que tu decidas implementar en tu casa.  La independencia y el echo de comprar una vivienda en solitario es un gran logro. Significa asumir responsabilidades pero también supone una gran sensación de libertad que refuerza la salud emocional, la autoestima y la autonomía de uno mismo.

Sabemos que comprar una vivienda es una decisión difícil y cuando ésta es de dos el asunto aún se complica más. Con este artículo esperamos haberte ayudado a resolver tus dudas y te animamos a dar el gran paso, ya sea solo o con tu pareja.

Si te parece interesante, ¡compártelo! 👍